La Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna) expresó su profunda preocupación y condena ante el caso de una niña de 11 años embarazada en Matamoros, Tamaulipas, y subrayó que se trata de una víctima de violencia sexual. De acuerdo con el artículo 275 del Código Penal estatal, las relaciones sexuales con una persona menor de 15 años se equiparan con el delito de violación, incluso cuando no exista violencia.
El organismo rechazó que la menor sea presentada como pareja de una persona adulta, al considerar que esta narrativa puede invisibilizar la desigualdad de poder y generar revictimización. La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas ya abrió una carpeta de investigación, por lo que Sipinna pidió que las diligencias sean prontas, exhaustivas e imparciales, con perspectiva de niñez, género y derechos humanos, para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
Ante la valoración médica e institucional sobre la posible interrupción del embarazo, Sipinna señaló que debe prevalecer el interés superior de la niña. También llamó a garantizarle atención médica y psicológica especializada, asesoría jurídica, representación efectiva, protección inmediata, continuidad educativa y restitución integral de sus derechos, siempre dentro de un entorno seguro y respetuoso de su dignidad.


