Hablar del final de la vida no siempre es sencillo, pero para muchas personas representa un acto de amor propio y hacia sus seres queridos. La Voluntad Anticipada permite decidir sobre los cuidados médicos en casos de enfermedades avanzadas o sin cura.
Este mecanismo busca garantizar que cada persona pueda vivir sus últimos días con dignidad, respeto y de acuerdo con sus deseos, especialmente cuando el dolor o la condición médica limitan otras decisiones.
Desde el ámbito de la salud pública, se promueve que más personas conozcan esta opción y la compartan, generando conciencia sobre el derecho a una vida —y un cierre— digno.


