Este 6 de mayo, la alerta sísmica volvió a escucharse en la Ciudad de México, no como señal de emergencia real, sino como parte del Primer Simulacro Nacional 2026. Para miles de personas, fue un momento de pausa, organización y conciencia colectiva.
Familias, trabajadores y estudiantes participaron en ejercicios de evacuación, recordando la importancia de estar preparados ante posibles sismos. La participación ciudadana fue clave para reforzar la cultura de prevención.
Hoy, la ciudad continúa con sus actividades, pero con una lección clara: la preparación puede marcar la diferencia. Autoridades llaman a mantener estos ejercicios como parte de la vida cotidiana para proteger a la población.


