La inclusión de las personas autistas debe ir más allá de la atención durante la infancia y contemplar también las oportunidades que tienen durante la juventud y la vida adulta, señaló Diego Hernández Pitta, especialista en temas sociales. Destacó que desarrollar la autonomía significa que cada persona pueda tomar decisiones, participar en su comunidad y construir un proyecto de vida de acuerdo con sus capacidades, intereses y necesidades.
El especialista explicó que la autonomía no implica necesariamente vivir sin apoyos. Para algunas personas puede significar estudiar una carrera, conseguir un empleo o vivir de manera independiente; para otras, aprender a trasladarse, administrar su dinero, participar en actividades sociales o decidir sobre aspectos cotidianos. En este proceso, familias, escuelas y comunidades pueden contribuir mediante responsabilidades progresivas y evitando la sobreprotección.
Hernández Pitta subrayó que cada persona autista tiene capacidades y necesidades diferentes, por lo que no existe un único modelo de independencia. El reto, señaló, es dejar atrás una mirada centrada únicamente en las limitaciones y generar condiciones para que cada persona pueda desarrollar sus capacidades, participar en su comunidad y construir una vida con sentido.


