La transformación demográfica del país ya impacta la vida cotidiana de millones de hogares. De acuerdo con datos presentados recientemente, en México ya hay más de 32 millones de personas mayores de 50 años, reflejo de un proceso acelerado de envejecimiento poblacional.
Este cambio implica nuevos retos en salud, empleo, movilidad, cuidados y seguridad social. También abre la necesidad de diseñar políticas públicas que respondan a una sociedad con mayor esperanza de vida y nuevas dinámicas familiares.
En ciudades como la CDMX, donde conviven distintas generaciones, el fenómeno ya se percibe en la demanda de servicios y en la importancia creciente de garantizar bienestar para las personas mayores.


