Cada vez más docentes y familias coinciden en una preocupación común: el exceso de tiempo frente a las pantallas está afectando la atención y el rendimiento de niñas, niños y adolescentes dentro de las aulas. Ante este panorama, autoridades educativas en México comenzaron a impulsar medidas para limitar el uso de celulares en escuelas.
La iniciativa busca disminuir distracciones durante las clases y fortalecer la convivencia entre estudiantes, especialmente en niveles básicos. Especialistas y autoridades consideran que el uso desmedido de dispositivos móviles también impacta la salud emocional y el desempeño académico de las y los jóvenes.
Mientras algunos sectores respaldan la medida como una oportunidad para recuperar espacios de aprendizaje más sanos, otros consideran importante mantener un equilibrio entre tecnología y educación. El debate continúa creciendo en escuelas y hogares de todo el país.


