Hace un par de años, la vida de Mariana Moreno cambió por completo tras ser diagnosticada con síndrome de Wilkie, una enfermedad poco frecuente que ocurre cuando una parte del intestino delgado queda comprimida entre la aorta y la arteria mesentérica superior. Después de varias complicaciones y tres intervenciones quirúrgicas, los médicos tuvieron que extirparle el estómago y parte del intestino. Actualmente, Mariana enfrenta desnutrición crónica y otras complicaciones que le impiden consumir alimentos sólidos con normalidad.
La joven regiomontana, de 37 años, recuerda que durante años sus síntomas fueron atribuidos a problemas como gastritis y colitis. Sin embargo, en 2023 comenzó a presentar una pérdida importante de peso, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea y desmayos. Tras las cirugías, llegó a pesar 36 kilos y su alimentación quedó limitada durante largos periodos a pequeños sorbos de agua, tés, jugos o leche de almendra, mientras busca recursos para recibir nutrición parenteral.
A través de sus redes sociales, Mariana busca visibilizar el síndrome de Wilkie y generar conciencia sobre esta enfermedad, además de encontrar apoyo médico y económico para continuar con su tratamiento. Su historia también refleja los cambios que ha tenido que enfrentar en su vida cotidiana y el acompañamiento de su madre, quien se ha convertido en uno de sus principales apoyos.


