Para miles de estudiantes con discapacidad, acudir a la escuela puede representar obstáculos adicionales que van más allá del aprendizaje. En Guanajuato, se reportó que cerca de la mitad de los planteles educativos no cuenta con infraestructura adecuada para garantizar una accesibilidad plena.
La falta de rampas, accesos adaptados y otros elementos básicos limita la movilidad y participación de alumnas y alumnos, generando desafíos para las familias y las comunidades escolares que buscan espacios más incluyentes.
Especialistas y organizaciones han destacado la importancia de fortalecer la infraestructura educativa para garantizar el derecho a la educación en igualdad de condiciones. El tema continúa en la agenda pública como parte de los esfuerzos para avanzar hacia una sociedad más accesible e incluyente.


