SOCIEDAD
En el corazón de la Ciudad de México, cientos de personas se congregaron en la Catedral Metropolitana para conmemorar el Viacrucis durante el Viernes Santo, en un acto que refleja la profunda conexión entre la fe y la vida comunitaria.
La ceremonia permitió a las y los asistentes participar en una de las tradiciones más significativas del calendario religioso, en un ambiente de respeto y recogimiento. Este tipo de encuentros fortalece los lazos sociales y ofrece espacios de reflexión colectiva.
Actualmente, estas actividades continúan desarrollándose con una importante participación ciudadana, consolidando a la Catedral como un punto de encuentro para la expresión espiritual y la convivencia social.


