Estudiantes, madres, padres de familia y docentes en Guanajuato enfrentan dificultades por las condiciones de planteles que requieren mantenimiento y rehabilitación.
Autoridades educativas reconocieron la falta de recursos suficientes para reparar escuelas dañadas, situación que impacta directamente en espacios de aprendizaje y seguridad para la comunidad escolar.
Mientras continúa la búsqueda de soluciones, familias esperan avances que permitan mejorar instalaciones y asegurar clases en condiciones adecuadas.


