La confianza de los consumidores puede cambiar rápidamente cuando se trata de salud. Taco Bell registró una disminución del 19% en sus visitas luego de que se reportara un brote de enfermedad gastrointestinal asociado presuntamente al consumo de lechuga en algunos de sus establecimientos.
La situación generó inquietud entre clientes y usuarios de redes sociales, mientras las autoridades sanitarias investigan el origen del brote y mantienen el seguimiento de los casos. La empresa ha colaborado con las investigaciones y ha implementado medidas para atender la situación.
El caso volvió a poner sobre la mesa la importancia de la seguridad alimentaria y de mantener controles sanitarios en la cadena de suministro para proteger la salud de los consumidores.


