El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 protagonizado por Bad Bunny generó reacciones en el ámbito político de Estados Unidos, luego de que un grupo de legisladores del Partido Republicano solicitara revisar el contenido presentado durante la transmisión.
Los congresistas argumentaron que algunas escenas del show podrían considerarse inapropiadas para una audiencia familiar, al tratarse de uno de los eventos televisivos con mayor alcance en el país y a nivel internacional.
La petición fue dirigida a las autoridades correspondientes y a los organizadores del evento deportivo, con el objetivo de evaluar si el espectáculo cumplió con los lineamientos de transmisión establecidos por la liga y las cadenas de televisión.
Hasta el momento, ni la Liga Nacional de Futbol Americano ni el equipo del artista han emitido una postura oficial respecto a la solicitud de investigación. El espectáculo del cantante puertorriqueño fue uno de los momentos más comentados en redes sociales durante la final, acumulando millones de interacciones en las primeras horas posteriores a su presentación.


