Las contingencias ambientales, como la activada recientemente en la Zona Metropolitana del Valle de México, no solo reducen la calidad del aire que se respira, sino que también pueden tener efectos directos e inmediatos en la salud de la población. Expertos en salud pública y respiratoria explican los síntomas más comunes y a quiénes afecta con mayor intensidad estas condiciones.
El principal componente que eleva los riesgos para la salud durante una contingencia es la alta concentración de partículas contaminantes en suspensión, conocidas como PM2.5 y PM10. Estas partículas tienen la capacidad de penetrar profundamente en el sistema respiratorio y provocar irritación y daño en las vías respiratorias superiores.
Entre los síntomas más frecuentes que pueden experimentar las personas están:
- Tos persistente o seca
- Sensación de ardor en la garganta
- Irritación ocular (picazón o enrojecimiento)
- Dificultad para respirar, especialmente en personas con asma o enfermedades pulmonares crónicas
Los especialistas recomiendan que, durante las horas de mayor concentración de contaminantes, la población limite actividades físicas al aire libre, utilice mascarillas diseñadas para filtrar partículas finas y mantenga especial atención en niños, adultos mayores y personas con cuadros de salud vulnerables.
Asimismo, las autoridades de salud señalan que si los síntomas se agravan o no mejoran con medidas preventivas, es aconsejable acudir con un profesional médico para evaluación y tratamiento oportuno.


