Entre música, baile, comida y flores, los mercados de Jamaica y Sonora celebraron 69 años de formar parte de la vida cotidiana de la Ciudad de México. La fiesta reunió a comerciantes y familias en estos espacios que, desde su inauguración en 1957, se han convertido no sólo en centros de abasto, sino también en lugares donde generaciones de vendedores han construido su sustento, identidad y arraigo. Las celebraciones incluyeron mariachi, danza prehispánica, sonideros, juegos mecánicos y un homenaje a Rigo Tovar.
Para quienes han crecido entre sus pasillos, el aniversario también fue una oportunidad para recordar cómo han cambiado los mercados con el paso del tiempo. Diego, un joven comerciante, contó que sus tatarabuelos llegaron al mercado de Jamaica cuando todavía había terrenos baldíos y las flores eran transportadas en canoas desde los canales de Xochimilco. Hoy, su familia continúa dedicada a las flores, elaborando arreglos que mantienen viva una tradición que ha pasado de generación en generación.
La celebración también alcanzó a La Merced, donde comerciantes y trabajadores recuperaron la expresión “A medios chiles”, vinculada con los antiguos cargadores del mercado. Entre brindis y recuerdos, los comerciantes compartieron historias que muestran que detrás de cada puesto hay una familia, una tradición y una forma de entender la ciudad. Para Raúl Mejía, el orgullo de ser comerciante viene desde antes de nacer: “¡Pásele, pásele!”, recuerda con una sonrisa.


