Kari Ximena, una niña de dos años, falleció mientras sus padres recorrían varios kilómetros en busca de atención médica en el sur de Ensenada, Baja California. La menor presentó fiebre y convulsiones durante la noche, por lo que su familia salió de su hogar en la delegación San Vicente para trasladarla a una clínica en el ejido Eréndira. Sin embargo, al llegar les informaron que el servicio médico iniciaría hasta una hora después, por lo que decidieron continuar el trayecto hacia el Centro Avanzado de Atención Primaria de la Salud (CAAPS) en Maneadero.
Durante el recorrido, cuando se encontraban a pocos kilómetros del centro de salud, la niña volvió a convulsionar y perdió el conocimiento. De acuerdo con el reporte, al arribar al CAAPS no había médico de guardia y la menor ingresó sin signos vitales. Personal de enfermería realizó maniobras de reanimación durante aproximadamente 15 minutos, sin lograr revertir el paro. Su padre explicó que Kari Ximena había sido sometida a una cirugía de corazón un año antes y que acudía periódicamente a revisiones médicas, donde su evolución era favorable.
Tras lo ocurrido, la Fiscalía de Baja California inició una investigación para esclarecer el caso. La gobernadora Marina del Pilar Ávila calificó el hecho como “muy lamentable” y anunció que revisará la situación del sistema de salud en la región junto con autoridades federales, en el marco del Plan de Justicia para San Quintín, que busca acercar los servicios médicos a las comunidades de jornaleros agrícolas. Además, informó que el DIF estatal brindará apoyo a la familia con los gastos funerarios.


