La llegada de millones de visitantes por el Mundial 2026 representa una oportunidad de convivencia internacional, pero también plantea desafíos importantes para los sistemas de salud y prevención.
Especialistas han advertido sobre la necesidad de reforzar las medidas sanitarias ante el incremento de la movilidad de personas, lo que podría favorecer la propagación de algunas enfermedades y aumentar la demanda de servicios médicos. También se han señalado riesgos asociados al calor extremo, la concentración masiva de personas y otros factores relacionados con eventos de gran escala.
Las autoridades y expertos coinciden en que la planeación preventiva será clave para proteger tanto a visitantes como a residentes. A medida que se acerca la justa mundialista, la salud pública se perfila como uno de los temas prioritarios para garantizar una experiencia segura para todos.


