Las altas temperaturas no afectan a todas las personas por igual, y los bebés forman parte de los grupos más vulnerables durante la temporada de calor. Especialistas alertaron sobre los riesgos de golpe de calor y deshidratación en niñas y niños pequeños, especialmente en días con temperaturas elevadas.
Entre las principales recomendaciones se encuentran mantenerlos hidratados, vestirlos con ropa ligera, evitar la exposición directa al sol y procurar espacios frescos y ventilados. También se aconseja observar señales como irritabilidad, piel caliente o somnolencia inusual.
En la capital, donde las olas de calor impactan la rutina diaria de miles de familias, el llamado es a reforzar cuidados preventivos y actuar de inmediato ante cualquier síntoma.


