La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, participó este lunes en la develación de una placa conmemorativa por el 113 aniversario de la Marcha de la Lealtad, acompañando a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en un acto solemne que refrenda el compromiso del Estado mexicano con la historia, la dignidad y la defensa de las instituciones nacionales.
Durante la ceremonia, realizada en un sitio emblemático para la memoria histórica del país, Clara Brugada destacó que la historia de México no solo se honra al recordarla, sino al asumirla como una responsabilidad viva, que guía las decisiones del presente y del futuro. La Marcha de la Lealtad, recordó, simboliza uno de los momentos más decisivos de la vida nacional, cuando la defensa del orden constitucional y de las instituciones fue clave para preservar la estabilidad del país.
El acto conmemorativo evocó aquel 9 de febrero de 1913, cuando un grupo de cadetes del Colegio Militar escoltó al presidente Francisco I. Madero desde el Castillo de Chapultepec hasta Palacio Nacional, en un gesto que quedó inscrito como ejemplo de lealtad, honor y compromiso con la República. A 113 años de distancia, el mensaje mantiene plena vigencia en un contexto donde la vida pública exige principios firmes y convicciones claras.
En su mensaje, la Jefa de Gobierno subrayó que la transformación del país se construye desde la memoria histórica, fortaleciendo valores como la lealtad institucional, la dignidad del servicio público y la responsabilidad con el pueblo. Señaló que estos principios son los que hoy orientan un proyecto de nación que pone en el centro el bienestar colectivo y la justicia social.
La presencia conjunta de Clara Brugada y la presidenta Claudia Sheinbaum en este homenaje envía una señal clara de continuidad histórica y de respeto a las instituciones, reafirmando que gobernar también implica cuidar la memoria, honrar a quienes defendieron la democracia y asumir, con lealtad, el mandato popular.
Con este acto, el Gobierno de México y el Gobierno de la Ciudad de México reiteran que la transformación se sostiene no solo con políticas públicas, sino con valores que dan sentido al ejercicio del poder y fortalecen la vida democrática del país.


